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BLW; Baby-led weaning

Baby-led Weaning (BLW): La alimentación complementaria donde tu bebé manda.

El Baby-led Weaning (BLW) parece estar de moda, pero ¿es realmente nueva esta tendencia en alimentación infantil? ¿Es seguro alimentar al bebé con trozos? ¿Será capaz mi hijo de comer solo?

Todas estas preguntas y muchísimas más, pasan por la cabeza de cualquier madre que se plantea comenzar a introducir alimentos a su hijo.

En mi caso, con un bebé de 5 meses y medio, me veo al filo del abismo y las dudas sobre qué, cómo, cuándo y cuánto alimentar a mi cachorro me acompañan las 24 horas.

BLW charla madresfera

Por suerte, en la Feria Bebé de Barcelona tuvimos la suerte de contar con una interesantísima charla sobre Baby-led Weaning de la mano de la doctora Gill Rapley, precursora del método y que ha realizado numerosas investigaciones al respecto, y a la que asistimos gracias a Madresfera en el espacio Kh7 .

Allí despejamos muchas de nuestras dudas, y quiero compartir contigo lo más interesante.

El Baby-led Weaning se puede traducir como “Destete guiado por el bebé”.

Con este nombre se entiende que es el propio niño, según su ritmo de desarrollo, sus necesidades y sus deseos, el que va a guiarnos en la introducción de los alimentos en su dieta.

Durante las últimas décadas se extendió la tendencia en occidente de introducir los alimentos alrededor de los 4 meses, haciendo imprescindible la alimentación triturada, con cuchara y de la mano de un adulto, puesto que a esa edad un bebé no ha desarrollado todavía habilidades psicomotrices necesarias para comer por sí solo.

Hoy día, sabemos que la lactancia a demanda (idealmente materna) debe prolongarse en exclusiva hasta, por lo menos, los 6 meses de edad.

A partir de ese momento podemos comenzar a introducir alimentos sólidos. ¡Sí, sólidos! Aunque parezca increíble, las papillas no son necesarias.

Piénsalo: la humanidad tiene 4 millones de años y las batidoras no más de 50. ¡Si fueran imprescindibles, no habríamos llegado hasta aquí!

Por tanto, el Baby-led Weaning será complementario a la lactancia y la leche seguirá siendo la fuente principal de alimentos hasta, por lo menos, el año de vida.

Por eso no debes preocuparte si parece que tu bebé “apenas come”, gracias a la leche tendrá cubiertas sus necesidades. La alimentación en esta fase se convierte más en un juego de descubrimiento (colores, texturas, sabores, olores), de desarrollo y de aprendizaje para que más adelante, cuando la leche pase a un segundo plano -o desaparezca de la dieta-, el bebé esté plenamente preparado para comer.

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Es importante recalcar que la edad de 6 meses es solo una referencia. No todos los bebés gatean, caminan o hablan a la misma edad, por lo que sería absurdo pensar que todos podrán comer en la misma fecha. Por lo tanto, deberemos estar pendientes de nuestro pequeño y detectar las señales que nos indican que ya está preparado para comer:

–       Puede mantenerse erguido por sí sólo.

–       Puede agarrar, sujetar, chupetear un alimento.

–       Coordina ojo-mano-boca para llevar el alimento a la boca.

–       Es capaz capaz de morder (con o sin dientes).

–       Es capaz deglutir el alimento intencionadamente (ha perdido el reflejo de extrusión).

Además, las investigaciones llevadas a cabo por la Dra. Rapley concluyen muchos beneficios para el bebé:

–       Se garantiza una buena nutrición

–       Se establece una relación más positiva con la comida

–       A largo plazo hay un menor riesgo de obesidad

–       Buena coordinación mano-ojo

–       Y algunas otras indirectas relacionadas con la dentición, el habla o las habilidades sociales.

Y con esto sobre la mesa, ¿por qué no intentarlo? Yo ya estoy convencida, así que al lío.

Una vez nos decidimos a introducir la alimentación, debemos tener en cuenta diversas premisas:

–       Ofrecer un entorno seguro: El bebé nunca debe quedarse solo mientras come. Debemos sentarle erguido, no reclinado en la silla o trona. No ofrecer alimentos redondos y duros (cacahuetes, uvas enteras, etc). Que no haya distracciones (pueden ser causa de atragantamiento).

–       Facilitar su autonomía: poner los alimentos a su alcance (que los coja por sí solo, en el orden y ritmo que desee), cortarlos de forma que pueda agarrarlos con facilidad (en forma de bastones…), cocinar las verduras en un punto que le permita masticarlas (ni tan blandas que se desmoronen, ni tan duras que no pueda masticarlas o atragantarse)

–       Una alimentación variada y saludable: Como en todas las etapas de la vida. Y por su puesto, predicando con el ejemplo.

–       Incluir al bebé en las comidas familiares: sentado en la mesa con los demás, comiendo en la misma superficie y, siempre que sea posible, dándole los mismos alimentos que come la familia. No olvidemos que los bebés aprenden por imitación, y les interesará mucho más lo que hay en nuestro plato que en el suyo.

–       Elegir el momento idóneo: que no esté cansado o con mucha hambre en el momento de ponerle a comer. Aunque parezca contradictorio, podría generarle frustración. Es mejor que esté receptivo, descansado y tranquilo.

–       Nunca meterle la comida en la boca, ni intentar apremiarle para que coma más. El bebé controla a la perfección sus mecanismos de hambre y saciedad, y debemos respetar su ritmo y sus deseos de comer, así como confiar en que será capaz de hacerlo.

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imagen via getti images

De hecho, Respeto y Confianza son las dos palabras más resaltadas en la charla de la doctora Rapley.

Respeto por las decisiones del bebé, por su ritmo de aprendizaje, por sus elecciones (¿si quiere mezclar coliflor con fresas, quién soy yo para impedírselo? Mediante ensayo-error aprenderá qué es lo que le gusta y lo que no.); Confianza en sus habilidades, en su capacidad de comer por sí solo (y de explorar o aprender cómo hacerlo), en que tomará las mejores decisiones para él en ese momento. El respeto y la confianza nos harán perderle el miedo a ese trozo de brócoli que nuestro cachorro sujeta con sus manitas. Él sabe, él puede, él manda

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Este post está escrito por Marina Zapata ( sexy brocoli ). Muchas gracias por tu colaboración 🙂

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