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Etiqueta: recetas dulces

2612.- Tartas sin horno

2612.- Tartas sin horno

En verano no apetece encender el horno, pero siempre nos podemos dar el capricho de una tarta, a ser posible fresca de la nevera o bien que no nos haya costado mucho rato al frente de una sartén, como puede suceder si nos ponemos a hacer una tarta de crepes, que tomaremos fría, pero hemos cuajado en caliente. Ya hemos mencionado en otras ocasiones tartas sin horno, así como ideas interesantes de tartas de cumpleaños infantil ya clásicas como la de galletas, o el sencillo y vistoso flan de café. Podemos hacer nuestras bases de bizcocho para tarta en el microondas, sin embargo puede que ya estemos plenamente conscientes de la terrible “operación bikini” y no queramos ver tartas más que hechas de amigurumi, preciosas y que no nos aportan caloría alguna.

Repasemos con #laboresenred unas cuantas opciones de tartas sin horno para elaborar durante el verano. Muchas de ellas tienen como base la cuajada o la gelatina. Personalmente temo el momento en que las recetas mencionan la parte de montar claras o hacer mousse por lo que implica de batidora y la mala maña que me doy en ese aspecto, pero, ¡vamos a por todas!



Tarta de arroz con leche (vía Directo al paladar)

Podemos usar tartaletas con base de galletas (enfriada al horno) igualmente podemos usar tartaletas de barquillo compradas, quien hace la ley, hace la trampa y en verano es el cocinero quien decide tomar la vía rápida.



Tartaleta de lima y queso crema (vía Directo al paladar)

Lo mismo con las bases de galleta, podemos instalar nuestra “tarta” en vasitos con una base de galleta, de una manera fácil nos quitamos la parte de desmoldar, aunque habrá quien no lo vea tanto como una tarta al uso.



Tarta de limón fácil (vía Divina cocina)

En el país vecino saben tan bien como en España lo que es el calor, de modo que tienen una rica tarta de nata portuguesa con una pinta deliciosa.



Tarta de nata portuguesa (vía Todo cooking)

Quizá haya llegado el verano y aún tengáis turrón rodando por casa, ¡no esperemos a que llegue septiembre y su caducidad! Démosle uso en un formato fresco y atractivo.



Tarta de turrón sin horno (vía Divina cocina)

La fruta siempre es una idea refrescante, pero si queremos darle otro formato, el de tarta es ideal para el verano también.



Tarta de piña (vía Pequerecetas)

La tarta de queso sin horno no puede faltar en este recopilatorio de recetas para el verano, esta tiene una pinta excelente, ¿no os apetece?

Tarta de queso sin horno (vía La Juani de Ana Sevilla)
¿Con qué tarta te quedas para este verano?

2608.- Comida refrescante en verano

2608.- Comida refrescante en verano

Cuando llega el verano siempre recurrimos a refrescarnos comiendo, ya sea con sopas frías, bebidas refrescantesalgo para untar. Lo importante es hacer el menor esfuerzo necesario porque con estos calores no apetece moverse demasiado y tener algo preparado en la nevera listo para tomar se agradece.

Hoy en #laboresenred añadimos nuevas sopas frías al repertorio mencionado en anteriores ocasiones, como por ejemplo esta crema de calabacín y yogur.

Crema fría de calabacín y yogur (vía El Comidista)

Sorprende poder sustituir el pan por manzana en un salmorejo, lo adaptamos a una dieta menos calórica y además es apto para intolerantes al gluten, ¡hagamos cosas diferentes!

Salmorejo de manzana (vía Vegetal y tal)

Aprovechamos el verano para hacer sopas frías con frutos secos, como piñones y nueces.

Sopa fría de piñones y nueces (vía Hogarmanía)

Sopa de menta y albahaca, también con el calabacín de base, no olvidemos que es producto de temporada.

Sopa de menta y albahaca (vía Telva)

Sopa de aguacate, porque son verdes y nos aportan grasas saludables.

Sopa de aguacates (vía Recetas chef)

¿Quién dijo que la lechuga sólo se tomaba en ensalada? También se pueden hacer ricas sopas, tanto en verano como en invierno. Ahora nos centramos en la que toca por temporada.

Gazpacho de lechugas (vía Mercado Calabajío)

La remolacha tiene diferentes nombres, como betabel, y con ella podemos encontrar también sugerentes sopas frías para el verano. Huyamos por un momento de la gama de los verdes y disfrutemos del colorido de otros frutos.

Sopa de betabel o remolacha (vía Cocina delirante)

Para finalizar un último plato que, curiosamente, es el primero que sale cuando te pones a buscar sopas frías en internet, curiosamente, no tiene nada de líquido, pero sí de refrescante. La sopa fría hecha con coditos y jamón. Esta me la voy a preparar sin falta este verano, porque me encanta la pasta y fresca es una manera estupenda de tomarla.

Sopa fría (vía Recetas gratis)
¿Cuál es tu comida refrescante
favorita durante el verano?

2605.- ¡Frutos secos en nuestra comida!

2605.- ¡Frutos secos en nuestra comida!

Es verano y las frutas de temporada son lo mejor y más adecuado, se agradece una ración de sandía o melón, pero también es momento de hacer excursiones, rutas de senderismo y tardes de turismo fuera de casa en las que, en ocasiones, con el calor se nos puede estropear la fruta fresca que llevemos… o simplemente durar un asalto. Como plan B están los frutos secos, un recurso sano, nutritivo y fabuloso para alimentarnos. Pesan y ocupan poco espacio, no se espachurran y sientan fenomenal. Eso sí, ¡necesitaremos más agua fresca!

Podemos llevar los frutos secos en una bolsita hermética o en un paquetillo de papel, el clásico cucurucho de pipas, totalmente biodegradable. Hay dos formatos, uno más para tomar en el momento, como el primero, y el más profesional, que se ha hecho toda la vida para las pipas, palomitas y otros. De este segundo os enlazo el vídeo en YouTube, para que os quede perfecto y resistente. ¡Que no se pierdan las buenas tradiciones!

Ejemplo de cucurucho de papel (vía Cómo lo hago)

En verano también podemos elaborar algunas recetillas para tomar los frutos secos en diferentes formatos, como puedan ser las típicas barritas de cereales con frutos secos o los panes con frutos secos (las pipas o nueces son muy sabrosos)

Pan de pipas (vía Atrapada en mi cocina)

Un sándwich hecho con estas rebanadas es doblemente nutritivo.



Pan sin amasar de calabaza y nueces (vía El comidista)

Las galletas que contienen frutos secos también son un alimento fácil de transportar.

Galletas de cacahuete sin mantequilla de cacahuete, con trocitos (vía Petitchef)

¿Unas nueces dentro de un brownie? Siempre son un tropezón agradable.

Brownie con bien de nueces (vía Recetas diarias)

Las pasas, ciruelas pasas, dátiles y orejones, así como otras frutas deshidratadas, son una alternativa dulce a las chucherías. Recordemos que con el calor del verano las galletas de chocolate pueden resultar muy pringosas.

Delicias de dátil, un dulce con fibra y minerales (vía Plato y postre)

Bolitas de coco, dátil y nueces (vía Alimento y buen vivir)

Igual podemos comer en  casa cosas aliñadas con frutos secos, platos nutritivos y sabrosos, como esta merluza con pistachos. Crujiente y sugerente.



 Merluza con costra de pistacho y crema de puerro (vía Atrapada en mi cocina)

Más allás de toda elaboración, mis favoritos son esas mezclas de frutos secos al natural, ¡picoteo del sano!

¿Como consumes tú los frutos secos?
2601.- ¡Ábrete, sésamo!… y otras semillas

2601.- ¡Ábrete, sésamo!… y otras semillas

En otras ocasiones hemos hablado de semillas de sésamo, como complemento a otro platos, ya sea el hummus o alguna variedad de galletas. Esta vez no sólo nos vamos a limitar a las semillas de sésamo, también a la pasta de sésamo o tahini o tahine y a otras semillas que añadimos a preparados, como pueden ser las de amapola, lino, pipas de girasol o calabaza, o las tan de moda semillas de chía. En algunos casos son un ingrediente más, en otros pasan a formar parte de las especias utilizadas, como puedan ser las semillas de cardamomo o cilantro.

Cocinar con semillas es un recurso habitual para completar las dietas veganas (vía Gastronomía vegana)

Hay muchas maneras de incluir las semillas en nuestra dieta habitual, no sólo porque el plato de turno lleva una semilla determinada, también podemos añadirlas como aderezo a nuestros cereales de desayuno, sobre horneados antes de que enfríen, en lácteos que tomemos como el yogur, sobre el pan con mantequilla o queso fresco, en sopas, en ensaladas… así como añadirlo a nuestros panes y platos de pasta, a guisos y a otras mezclas de frutos secos. También podemos hacer mezclas de semillas y pulverizarlas para añadirlas diariamente a los alimentos que tomamos, ya que de ese modo añadimos nutrientes y grasas saludables a nuestra comida.

Algunas semillas, como las de chía, se pueden utilizar además como espesante, gelificante o como sustituto de otros productos, como pueden ser el huevo o el aceite en tortillas.

Semillas de chía para sustituir al huevo en una tortilla (vía Wikihow)

Hay semillas que las podemos tomar como aperitivo, las pipas de girasol o calabaza con un básico, ¿sabías que puedes saborizarlas en casa para darles un punto diferente? Como por ejemplo, estas de calabaza.

Tostar y dar sabores a semillas de calabaza (vía Paulina cocina)

Una gran idea que deberíamos llevar a cabo es comer más cereales integrales, de los de verdad. Para ello es ideal hacer nuestro propio pan con harina integral, ya que el comercial raramente contiene más harina integral que la del dibujo del exterior del paquete. Si lo aliñamos con mezcla de semillas será aún más sabroso.

Pan integral con mezcla de semillas (vía Directo al paladar)

No sólo las semillas, sino su pasta, como el tahini, lo podemos utilizar de diversas maneras, por ejemplo, en estas magdalenas añaden tahini para que tengan un sabor más intenso y añadir un extra de calcio presente en el sésamo a nuestra bollería casera.

Magdalenas con tahini (vía Gastronomía y cía.)

Las semillas vienen bien para acompañar otros platos salados, como la pasta. En muchos casos se añaden como una decoración sutil y comestible que le añade un toque especial.

Pasta con mascarpone y albahaca… y semillas de amapola (vía Ideas para cocinar)

Las opciones saladas me encantas, no todo en el mundo van a ser panes y bizcochos con semillas, ¡también sobre unas tostadas con vegetales!

Broqueta con vegetales y mezcla de semillas (vía Cookpad)

Esperamos que os hayan gustado las ideas y que os animéis a añadir en vuestra comida el toque diferente que le añaden las semillas de todo tipo. No os dejéis desanimar por esos abuelos que las miran de reojo y te dicen “¿Otra vez comiendo alpiste?”

¿En qué otras recetas añades semillas?

2598.- Comiendo la noche de San Juan

2598.- Comiendo la noche de San Juan

Celebrar cualquier cosa en España significa que hay comida de por medio, como manda la tradición, cada fecha tiene su costumbre, su comida típica de aquí o de allá. La Noche de San Juan, en la que celebramos el solsticio de verano, está relacionada con el fuego y las hogueras y por lo tanto con la parrilladas o churrascos. Todo ello regado con vinos, queimadas y endulzado por cocas.

En anteriores ocasiones ya hemos hablado de barbacoas y todo lo que se puede meter entre las brasas. Platos típicos de esta noche mágica son las sardinas y las patatas o cachelos.

Gran sardinada en Gondomar (vía Páxinas galegas)

Acompañado todo ello de vino o queimadas ante las cuales se recita el típico conjuro, que podéis encontrar en la imagen a continuación.

Queimada (vía Cocina gallega)

Típico de San Juan son las cocas, un bollo dulce acompañado de frutas y piñones en muchas ocasiones. Hay una gran variedad, algunas acompañadas de mazapán rebajado con clara de huevo, otras con crema pastelera o crema catalana…

Coca de San Juan (vía Recetas de mamá)

Incluso existe una variedad local típica también de la noche de San Juan, la coca bamba de Menorca. Se trata de una coca alta, enroscada en forma de espiral típica de sus fiestas patronales.

Coca Bamba o ensaimada menorquina (vía Sa cuina de na Roser)

¿Cómo vas a celebrar tu noche de San Juan?

El fuego purificador de las hogueras de San Juan (vía Wikimedia commons)
2591.- Redondo como una rosquilla

2591.- Redondo como una rosquilla

Ya pasó San Isidro y con él vinieron las rosquillas tontas y listas, de las que ya hemos hablado en alguna otra ocasión al hablar de gastronomía madrileña.

Rosquillas tontas y listas (vía Recetas de viajes)

También están las rosquillas de limón y de Santa Clara.

Rosquillas de Santa Clara (vía Canal Cocina)

En ocasiones anteriores también hemos hablado de las rosquillas fritas, típicas del tiempo de cuaresma.

Rosquillas fritas (vía Hostelería Salamanca)

¿Qué más maneras hay de hacer rosquillas? Por supuesto, de hojaldre como las de Alcalá. Tienen una pinta deliciosa.

Roscas de Alcalá (vía Europapress)

¡O los donuts! Que también son roscos. Aquí se ve uno que ya se ha llevado un mordisco y parece realmente esponjoso.

Donuts caseros (vía La mar de cosas)

Una opción más “ligera” dentro del mundo de las rosquillas son las que hacemos al horno, como estas de anís.

Rosquillas de anís al horno (vía Cocinera y madre)
¿Cómo hacéis las rosquillas en casa?
 ¿Os animáis a hacerlas de otro modo?
2587.- Snacks caseros, ¡hora de picar!

2587.- Snacks caseros, ¡hora de picar!

Siguiendo el hilo de la anterior entrada cocinillas de Labores en Red, en la que huíamos del aceite de palma haciendo nuestra propia bollería, proponemos en esta ocasión una serie de snacks o picoteo salado con el que deleitar nuestras tardes de ocio casero.

La primera opción siempre son las palomitas de maíz, ya sea en la sartén al estilo clásico o en el microondas, eso sí, ¡sin tirar de bolsas praparadas cargadas de sal y otras “pringues” misteriosas!

Palomitas de maíz (vía Directo al paladar)

Las patatas fritas causan furor siempre, ¿tranquilizamos nuestra conciencia haciendolas al horno en lugar de comprarlas fritas? De este modo las podemos aliñar al gusto, en lugar de mucha sal os recomiendo pimienta negra.

Chips de patata al horno (vía Directo al paladar)

Del mismo modo que hacemos las patatas fritas de este modo, podemos dar lugar a otra multitud de vegetales al horno crujientes del mismo modo, aprovechando el poder de la mandolina: zanahorias, boniato, plátano, manzana…

Chips de zanahoria crujiente (vía Salpimenta.com.ar)

Chips de remolacha (vía Gastronomía & cía.)
Chips de manzana (vía Recetín)

Las galletas saladas y el queso son también mi pulto débil, ¿quién se puede resisitr a unos daditos de queso porque sí? Pues unas galletas saladas de queso son también una idea excelente para toda la familia.

Galletas de queso (vía Pequerecetas)

Aparte de chips, podemos prepararnos picoteo frutal, yo me pierdo ahora mismo por unas brochetas de frutas, ¡sin necesidad de bañarlas en chocolate para comerlas!

Brochetas de fruta arcoíris (vía Mami Recetas)

¿Te animas a picotear alguna de estas delicias?
2583.- Bizcochos caseros

2583.- Bizcochos caseros

Respondiendo al hilo de la actual polémica sobre el aceite de palma, que como sustancia nociva ha dejado a los “cinco venenos blancos” a la altura del betún, en labores en red queremos empezar a daros sugerencias para evitar pisar el pasillo de los alimentos procesados que contienen ese ingrediente.  Una cosa que queremos destacar desde aquí es que, en realidad, los alimentos que contienen ese aceite de palma, son precisamente los que no deberíamos consumir más que en ocasiones muy puntuales: bollería, galletas, picoteo y “snacks” en general, que no sólo tienen ese aceite, sino azúcar y sal en cantidades industriales (¡literalmente!)

Christmas Pie Fine Art Print by William Henry Hunt o “Dame veneno que quiero morir” (vía Wikimedia commons)

Nos gustan los dulces, nos gusta comer puntualmente un bollito, pero no queremos contribuir a los abusos al medio ambiente y a nuestra salud, de modo que… ¡hagamos nuestra propia bollería casera! Así sabremos qué lleva, en qué cantidad y quemaremos calorías dándole a la batidora de mano y al cucharón.

Empecemos por lo más básico, un bizcocho de yogur como el que hace tu madre de siempre, ¿recordamos las proporciones de memoria? ¡Va siendo hora de que lo hagamos, jovenzuelas!

Pero qué pinta tiene ese bizcocho de yogur… (vía Anna recetas fáciles)

Un bizcocho de nata también es una alternativa en la que sólo usamos la grasilla natural de la nata, con toda su lactosa, sin el bonus de aceite que le ponemos al de yogur. Muy sabroso si junto a la nata batimos, por ejemplo, un puñado de frambuesas, moras o fresas (frescas o congeladas, según la época del año) El aroma es al gusto: ralladura de limón o de naranja, canela, cardamomo, cacao… Échale imaginación y añade su sabor favorito.

Córtame otro pedazo de ese bizcocho de nata (vía Pequerecetas)

Otro básico que hacen muchas madres golosas son los brownies, ¿que tal uno recién hecho para la merienda familiar? Con sus frutos secos y algo de helado o nata montada, si apetece.

¿Un pedacito de brownie? (vía Esnobismo gourmet)

Pensemos en bollitos de leche, esos que untamos con un poco de mantequilla, llevará más tarea que echar la masa en un molde y al horno porque hay que darles formita, esperar a que fermente… pero ¡el resultado merecerá la pena!

Panecillos de leche (vía Cocinera y madre)

Seguro que también lo has pensado, ¿qué tal un sandwich? ¿o unas tostadita? ¡Maldición! ¡Hasta el pan de molde está en la “lista negra” de alimentos con aceite de palma! Pues volvamos a lo de siempre, ¡hagmaos nuestro propio pan de molde! Necesitaremos un molde, un horno y paciencia para el levado, cortar con un cuchillo de sierra nuestras rebanadas, ¡y a rellenar!

Pan de molde casero en tostaditas (vía Receteen)

Sólo nos faltan unas galletitas caseras para esas tardes compartiendo un cafelito. En ocasiones anteriones hemos enlazado recetas para hacer en unos minutos en el microondas, pero vamos a por un básico, las galletas tipo “María”, ¡listas para mojar en la leche!

Sencillas y eficaces, galletas tipo María (vía Muffin Galaxy)
¿Te animas a desafiar a la industria de la alimentación comiendo tus propios dulces?
¡Que aproveche!

2580.- Los huevos de Pascua llegan de nuevo

2580.- Los huevos de Pascua llegan de nuevo

Hemos hablado en múltiples ocasiones de los huevos de Pascua, quizá porque son una tradición que nos llama la atención porque nos da pie a tejer coloridos huevos, hacerlos de tela, pintarlos con diferentes técnicas, trabajar con chocolate y ¡comerlos!

Tengamos en cuenta una cosa, esta tradición de siglos es de antes de que llegara el chocolate a Europa y se pusiera de moda, del mismo modo es de un tiempo en el que no sobraba la comida. Los huevos se cocían, se pintaban de una manera sencilla y natural y luego se comían. Aún hoy se sigue haciendo, no os creáis que todo es dulce chocolate.

Teñir los huevo de manera orgánica y natural es fácil (vía Blisstree)

Utilizaremos tintes naturales que quedarán fijos en la cáscara porosa de nuestros huevos, después de tenerlos sumergidos un tiempo. Por ejemplo: para tener unos huevos rojos, podemos cocer unas cuatro tazas de pieles de cebolla rojas con dos cucharadas de vinagre durante media hora, dejamos enfriar, colamos y teñimos nuestros huevos. Para un color azul añadimos dos o tres cucharadas de lombarda picada en un recipiente que aguante el calor, añadimos agua hirviendo y una cucharadita de vinagre blanco, sumergimos los huevos cocidos ya fríos y esperamos hasta que alcancen el color deseado. Para conseguir el verde, sumergimos los huevos en el líquido de hervir 4 tazas de espinacas con dos cucharadas de vinagre, dejamos enfriar y colamos, ¡y ya tenemos huevos teñidos de verde! De este modo nuestros huevos serán muy bonitos y perfectamente aptos para el consumo humano.

Algunos tintes naturales y su colorido resultado (vía Momables)

Si los queréis de chocolate también podeis hacerlo en casa, ¡no hace falta ser un experto! Sólo necesitamos un molde con forma de huevo en dos partes, chocolate fundido y maña.

Hacer huevos de pascua paso a paso (vía Dia a día)

También podemos buscar un molde natural de los propios huevos, aunque va a ser más difícil hacer el agujerillo, vaciar el cascarón y rellenarlo de chocolate, ¿más difícil todavía? ¡pero posible es!

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Abrir agujeritos, soplar y sacar el contenido… y hacer unas tortillas de paso (vía Un cómo Fiesta)
Huevos de chocolate macizo previamente pintados los cascarones (vía Puntadas deliciosas)

Podemos hacer los huevos con un molde y luego rellenarlos de una mousse de otro sabor, o de chocolate blanco o negro para hacer contraste con el cascarón de chocolate.

Huevos rellenos de mousse (vía Como agua para chocolate)

También podemos lanzarnos a crear otras formas, con otros moldes, para sorprender con una sorpresa de pascua a nuestros comensales, por ejemplo, ¿qué tal una “botella de coca cola” de postre rellena de chuches?

¿Sugerente? ¡Vamos a ver el vídeo del canal de DaveHax!

Y hablando de huevos y de pascua, no puedo dejar pasar la oportunidad de compartir una receta de la mona de Pascua clásica, con su huevo.

Monas de Pascua murcianas (vía Directo al paladar)

¿Se hacen huevos de Pascua en tu hogar? 
¿Sois nuevos en esta modalidad?
¡Que aproveche!
2575.- Cocinando en lugares insospechados

2575.- Cocinando en lugares insospechados

Hace poco una amiga emigró a trabajar en un proyecto que es la repera para su vida profesional (uf… otra que se va fuera sin remedio…)  Su destino: una excavación en Alemania, en un lugar tipo “residencia de estudiantes” en la que nada más llegar encontró que no había una cocina al uso. Ni un triste microondas o un hornillo de gas. Llevaba poco tiempo pero confesaba estar hasta el gorro de comida fría, ensaladas y bocadillos, ¡hasta la leche la estaba tomando fría! Sólo tenían un hervidor de agua.

Y ahora la pregunta, ¿es posible cocinar en un hervidor de agua? Más allá del ramen instantáneo o de las sopas de polvos e infusiones varias, ¿podemos alimentarnos con lo que cocinemos en ese aparato?

Podemos preparar huevos poché en un hervidor (vía Simplemente cocina)
… o los podemos hacer hervidos (vía Simplemente cocina)

La verdad es que la cosa está complicada, así que veamos cómo calentar una lata de comida precocinada en el calentador, ¡ojo! ¡que al sacarla estará muy caliente!

Más difícil todavía, calentar comida precocinada en un hervidor (vía Wikihow)

Para cuando estamos muy vaguetes o, mejor dicho, tenemos previsto estarlo, Fasarius chef nos enseña un truco para cocer pasta rápida… aquí ya parece que nos hace falta una sartén, pero… ¿y un hervido rápido en la bolsita, resistente al calor como las que se usan para el horno, dentro del hervidor como hemos hecho con los huevos poché?

Preparando la pasta para más adelante (vía Falsarius chef)

Si creíais que con esto de Falsarius lo habéis visto todo… nada más lejos de la realidad. Rebuscando he descubierto que incluso existe un libro de recetas para cocinar sin cocina, inspirado por testimonios de estudiantes y gente que comparte pisos muy pequeños.

El autor del libro, Hugh Morrison, cocinando con un hervidor y un termo (vía Independent.co.uk)
 El libro en cuestión, How to cook without a kitchen (vía Amazon)

Ahora me surge la duda de cuántos otras “cocinillas precarias” nos podemos encontrar, ¿habéis estado alguna vez en situaciones similares? ¿cómo habéis salido del paso?

¡Que aproveche!

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